Navegando entre maravillas : Tipos de Olas

Cuando uno pretende disfrutar de unas buenas travesías en velero siempre es importante que tenga algunos conceptos claros sobre la navegación. Es un hecho de que no vas a llevar el manejo del barco, sin embargo, conocer algunos aspectos claves te permitirá estar mucho más seguro y también disfrutar más del viaje.

Conocer el velero en el que vas a viajar te permitirá orientarte mucho mejor durante los primeros días y tener conocimientos de primeros auxilios te ayudará a estar preparado para alguna situación de emergencia. Más allá de todos esos aspectos, también es importante conocer el medio a través del cual vas a viajar, el mar. Por eso en este artículo nos vamos a centrar en uno de sus componentes más importantes, las olas.

Como vamos a ver más adelante existen olas de diferentes tipos. El propósito de este artículo es que conozcas mejor los tipos de olas que existen y saber cómo se forman para entender como viajando en velero se puede disfrutar mucho más de estas siempre desde una forma segura.

Qué son y cómo se forman las olas

Si hay algo común en la gran mayoría de travesías por velero son el viento y las olas. Una ola es una ondulación de agua que se produce en la superficie del mar, normalmente, debido a la acción del viento. Debido a que los veleros, por su propia naturaleza, se desenvuelven mejor por zonas que tienen mucho viento, las olas suelen ser algo característico de los viajes en velero.

Dependiendo de la fuerza con la que sopla el viento o la cantidad de distancia desde la que sopla, las olas pueden ser más grandes o más pequeñas. Este pequeño fenómeno de ondulación lo puedes experimentar tú mismo si soplas en una superficie de agua.

Por otro lado, es importante destacar que el viento no es el único fenómeno que puede causar olas. Procesos geológicos como los terremotos pueden llegar a generar olas bastante más grandes. Cuando un terremoto rompe el fondo del mar, el cambio brusco que existe en el nivel de la superficie del mar es capaz de generar olas a cientos de kilómetros de distancia alrededor de esa zona.

Estas olas generadas por los terremotos pueden llegar a ser bastante peligrosas llegándose a convertir en auténticas montañas de agua que se pueden llegar a desplazar a velocidades de hasta 700 km/h. Afortunadamente estas olas suelen ser menos habituales, ya que muchas de ellas guardan relación con los Tsunamis.

Sea como fuere, el fenómeno de las olas es muy importante y son muchos los científicos que estudian cómo son las olas para aprovechar la energía con la que cuentan y también para hacer de las costas lugares más seguros.

Tipos de olas: Clasificación y características

Existen una gran cantidad de olas diferentes y conocerlas es fundamental para saber cómo pueden afectar a la navegación de un velero.

Empezamos con las olas de oscilación. Este tipo de olas reciben ese nombre debido a que el agua no avanza. En estas olas el agua únicamente describe un giro al subir y bajar prácticamente en el mismo sitio donde se inició el ascenso de la ola. Estas olas son las más comunes y también son perfectas para practicar surf.

Otro tipo de olas son las olas de traslación. Este tipo de olas son las que se producen cerca de la costa. Las olas de traslación tocan el fondo, avanzan y se estrellan contra el litoral formando una gran cantidad de espuma. Cuando estas olas regresan hacia el agua del mar se produce el efecto que se conoce comúnmente como resaca.

Estas olas son más difíciles de ver a simple vista, ya que el movimiento de la ola no se realiza en la superficie del mar, sino que se lleva a cabo en una parte más profunda de este. Este tipo de olas es oscilante, es decir, se mueve en círculos un poquito más debajo de su superficie, por lo que su movimiento apenas se nota.

Por otro lado, tenemos las olas sísmicas. Como puedes deducir por su nombre, estas olas son aquellas que se producen debido a los sismos en la corteza oceánica. Son las olas más peligrosas cuando llegan a la costa. Comúnmente también se las conoce por el nombre de tsunamis.

Estas olas sísmicas son bastante frecuentes cuando hay terremotos o erupciones volcánicas. Debido a las sacudidas de la tierra se pueden producir varias olas sísmicas encadenadas que, a pesar de que son uno de los tipos de olas menos comunes, cuando se producen pueden resultar toda una amenaza para la costa.

Las olas de marea son aquellas que se forman por la atracción gravitacional entre la luna y el sol sobre la tierra. Debido a que la luna y el sol atraen el agua de la tierra hacia ellos se crea un bulto en la superficie del agua. Esta es la forma en la que tienen los astros de influir en las mareas y también en la creación de estas olas de marea.

Finalmente, otras de las más comunes son las olas del viento. Poco más que añadir acerca de este tipo de olas, son las que se forman cuando el viento ejerce fuerza sobre las moléculas de agua haciendo que se muevan. Conforme estas moléculas se van acumulando se va creando la ola.

Partes de una ola

A pesar de que te puedan parecer todas iguales, lo cierto es que las olas cuentan con partes bien diferenciadas. Antes de empezar a hablar de las partes de las olas debemos tener en cuenta que estas se pueden agrupar en dos categorías principales, las partes verticales y las partes horizontales.

Dentro de las partes verticales de la ola nos encontramos con la cresta, que es la parte más alta de la ola y que evidentemente es más prominente cuando la ola es más grande. En la parte baja de la ola nos encontramos con el fondo. La cara es la parte de la ola que se encuentra entre la cresta y el fondo, justo en la superficie. Finalmente, el labio es la parte superior de la ola, pero solo en el momento antes de que esta se rompa.

En cuanto a las partes horizontales una de las más significativas es la longitud de onda. Con este término nos referimos a la distancia que existe entre dos crestas adyacentes. Otra de las partes es el periodo, que se entiende como el tiempo que tarda la onda en completar el ciclo que va desde una cresta hasta la siguiente. Finalmente, también se tiene en cuenta la velocidad, tratándose de la distancia que es capaz de recorrer la ola en un periodo determinado de tiempo.

Además de estas partes también hay que tener en cuenta otros elementos importantes de las olas. Una de las partes más visibles es la espuma de la ola que se forma cuando la ola se rompe. También hay una parte denominada tubo, que es el túnel que se forma cuando la ola se rompe y la cresta la colapsa. Finalmente, la altura. La altura es un término que se suele confundir con la cresta, pero básicamente la altura se trata de la diferencia que hay entre la cresta y el valle.

Altura de las Olas

Como hemos mencionado anteriormente, la altura es la diferencia que existe entre la cresta y el valle de la ola y se mide en pies. La altura de la ola es variable y depende de varios factores siendo la suma de todos estos lo que determine la altura final de la ola.

Uno de los factores que más influye en la altura de las olas es el viento. Cuanta más fuerza tiene el viento, mayor es la altura de las olas. Además del viento, otro aspecto a tener en cuenta es la longitud de la onda. Las olas que tienen una mayor longitud de onda son olas que transportan más energía y, por lo tanto, la ola puede llegar a ser más alta y tener más fuerza.

Otro aspecto es la profundidad del agua. Como hemos visto, no solo se tiene en cuenta la altura o la cresta de la ola, otros aspectos que se encuentran debajo del agua también influyen en la creación de la propia ola. Esto es uno de los motivos que explica por qué las olas son más altas en aguas profundas en comparación a las aguas poco profundas.

Finalmente, la forma de la costa también es un aspecto que puede influir en la altura de la ola. Esto es algo que se puede observar en las costas con acantilados o con arrecifes, ya que las olas son más altas en comparación a las olas que llegan a las playas más suaves.

Cómo se mide la altura de las olas

Existen varias formas de medir la altura de las olas, siendo una de las más comunes el medidor de olas. Un medidor de olas es un dispositivo que hace uso de un sensor acústico o láser para medir la altura de estas.

Otra forma más convencional de medir las olas es haciendo uso de una fotografía o vídeo. Se puede estimar la altura de una ola si se tiene en cuenta la distancia existente entre la cresta de la ola y el fondo del agua.

A modo de curiosidad, una de las olas más altas registradas se produjo en la costa de Hawái en 1979, donde se documentó una ola que alcanzó los 38 metros de altura. La medición de las olas no se lleva a cabo por capricho, sino que es importante para actividades como el surf, la pesca y, por supuesto, la navegación.

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