Noticias de la tripulación

¡Alegría marineros!

 
Posición 07º 55,2’N – 027º 22,8′ W
 
Rumbo 215º – Velocidad 8 nudos
 
Viento 16 nudos del noreste
 

(Paula, Allende los Mares)

 
Cuán diferente es este cruce en el que el viento aumenta durante el día y amaina durante la noche, al contrario que cuando se navega hacia el Caribe. Esperando que nos guíe la cruz del sur, perdimos la polar anoche.
 
Aquí navegando, se piensa mejor. Estamos ya comenzando con los preparativos, al menos intentando organizarnos para el que será nuestro reto este año, llegar a la Antártida. De momento son solo emocionantes conversaciones que compartiremos más adelante con vosotros.
 
La tripu relata los días anteriores.
 
(PILI).Hola a tod@s, ¡ya queda menos para llegar a América! ¡Alegría! Hemos pescado atún y nos espera en la mesa del Copérnico Doblón ;p. Estamos teniendo una travesía muy buena y en nada estaremos en el ecuador(¿sabes dónde está?). Lo mejor de todo, el equipo que formamos la tripulación, que con trabajo, entusiasmo, curiosidad y motivación por aprender y emprender nuevos desafíos, sabemos que llegaremos a buen puerto. ¡El optimismo y la positividad nos acompañan en el camino! ¡Un fuerte abrazo y hasta pronto! LA LUNA NOS SONRIE A TOD@S 😉
 

(Javier Lahoz)

 
Tras una recalada de 24 horas en Cabo Verde, el 8 de Febrero por la noche reemprendemos la marcha. Aprovechamos la parada en Mindelo para reponer víveres, hacer una colada, limpieza general y también para probar la comida local e ir a correr con Kike y Paula por unas colinas muy peculiares.
 
La salida del archipiélago fue tranquila, con algo de tráfico; un remolcador, un mercante, un pesquero. nos sirve para repasar la señalización en navegación nocturna. Entre islas hay viento suficiente para navegar a 7-8 nudos, pero en cuanto nos alejamos, como era de esperar, cae a 4-5′, lo justo para mantener el barco en movimiento y llega por fin el momento de probar el spinaker. La maniobra de izado es nueva y algo compleja, por lo que esperamos a la luz del día para hacerla.
 
La seguridad se sigue a rajatabla. De noche no salimos a cubierta sin chalecos y hacemos guardias en parejas. Si no es imprescindible no salimos de las bañeras hasta que sale el sol.
 
Por la mañana sacamos del tambucho de proa el calcetín que guarda los impresionantes 240 m2 de trapo, a franjas blanco azul y rojo. Conseguimos izarlo en un tiempo razonable y el barco vuelve a deslizarse a una velocidad de crucero de +/- 7′.
 
Conforme nos acercamos al Ecuador los vientos amainan, la ola decrece y la temperatura sube. Ya no hace falta llevar manga larga por la noche y la navegación se hace muy llevadera. El ambiente en el barco es muy bueno, y tenemos tiempo y tranquilidad para dedicarnos a otras actividades, como la pesca.
 
Después de varios amagos, con el maestro Caño a la caña, picó un atún de unos 5 kg, que congelamos 48h y anoche fue nuestra cena. Los cocineros de guardia y Leo lo prepararon en 3 degustaciones: tiradito, ceviche y al horno. Una suerte y un lujo llevar a un cocinero especializado en cocina peruana a bordo. Gracias Leo!
 
Estamos a menos de una semana de volver a tocar tierra. Hoy hemos descargado la previsión meteorológica con el teléfono satelital (Iridium). Trasluchamos para a intentar quitarle Sur al rumbo y así evitar ir directos hacia las encalmadas.
 
Estamos llegando a la mitad de esta aventura y cada jornada sigue siendo diferente y alucinante. La oscuridad por la noche es espectacular. Tras unos primeros días ausente, por fin ha llegado la luna, que va creciendo y sonríe porque va a dejar de ser mentirosa. En cuarto creciente ya no tiene forma de «D» como en latitudes superiores, sino de «U», aunque ya se inclina hacia la «C» como en latitudes inferiores, dónde sí dice la verdad.
 
Las constelaciones son fácilmente reconocibles y algunas estrellas van desapareciendo de la nueva perspectiva que cada día tenemos del firmamento. La estrella polar se ha acercado tanto al horizonte que la bruma ya no nos deja verla, y esperamos poder ver a cambio pronto la cruz del sur. Los anocheceres son brutales, el sol deja paso a la luna entre los reflejos rojizos de las nubes sin nada más al horizonte que millas y millas de mar. Y los amaneceres son el premio para los que hacen la guardia de las 6 am, un equipo diferente cada día (decidimos mantener UTC, el uso de la méteo, por lo que cada día anochece un poquito más tarde en nuestro horario relativo)
 
A familiares y amigos: podemos recibir mensajes por Iridium sin coste, y los leemos de forma individual (cualquier respuesta a este post no la vamos a poder ver hasta que lleguemos a tierra)
 
Saludos salados
 
Javier
 
 
 
 
 
 

 

(Javier del Caño)

 
Hola a mi familia y amigos¡¡
 
Estoy disfrutando mucho de mi pasión, el mar, la experiencia es maravillosa.
 
Estoy encantado con la tripulación y por supuesto con Pedro y Paula, que llevan la expedición con gran habilidad y seguridad.
 
Recibo tus mensajes cariño¡¡Os echo mucho de menos¡¡ Un beso enorme
 
Muchos besos y abrazos
 
 
 

@kikeserrano

 
Es un autentico privilegio formar parte de la tripulación del Copernico Doblon en la primera fase de su travesía a la Antártida. Es un todo un reto en cuanto a fijación de objetivos de navegación, planificación de recursos, ruta optima, previsión meteorológica, maniobras en la operación, comunicaciones y liderazgo y gestión de un equipo de 8 personas en la tripulación que han de convivir en un espacio reducido de 40 metros cuadrados durante al menos 20 días, en condiciones de comodidad reducida, y de travesía continuada sin parar. Ademas surgen imprevistos en la méteo que hacen modificar planes, y reparaciones continuas en el barco porque el viento y el mar influyen fuertemente en el funcionamiento de todo el aparataje.
 
Una firme organización en grupos de do con turnos de guardia 24×7 garantizan la travesía y el funcionamiento. El liderazgo es compartido, las decisiones estratégicas se toman de forma consensuada y las maniobras complejas se realizan trabajando todos bajo el mismo objetivo, siendo siempre lideradas por la persona que mas conocimiento tiene en la misma, incluso si no es el capitán. Por otro lado, se exige que toda la tripulación tenga un conocimiento global de toda la operación y de la navegación, aunque luego acabe teniendo mas dedicación en su especialización. Eso hace que todo el mundo entienda el trabajo de cada miembro y tenga la opción de elegir tareas siempre y cuando añada valor después de su periodo de aprendizaje
 
La energía, intuición, experiencia y el carácter de Pedro facilitan enormemente las cosas y Paula le pone el punto de raciocinio y sensatez. Equilibrio perfecto¡ Por cierto, estamos justo en mitad del océano. Creo que no hay nadie alrededor en muchas millas según el radar. De hecho, nadie en absoluto. Lo más cercano es el satélite que tenemos encima!
 
Alegría Marineros!!

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